Teniendo en cuenta la magnitud de los proyectos que involucran el empleo de terraplenes, (carreteras, vías férreas, aproximaciones a puentes, protección de tuberías, etc.), se deben considerar los costos de mantenimiento y operación que genera el reparar las grandes deformaciones involucradas en este tipo de obras, a lo largo de su periodo de servicio.
Por lo general el diseño de los terraplenes, involucra el cálculo inicial de un terraplén con una base lo suficientemente amplia para distribuir los esfuerzos, no solo de las cargas vivas que soportara, sino principalmente de su propio peso. Esto conlleva un proceso iterativo, para garantizar la estabilidad del terraplén, con factores de seguridad
relativamente buenos y asentamientos si no controlables, al menos dentro de rangos y periodos aceptables, para ofrecer una obra de buena calidad y adicionalmente estimar la magnitud de las labores de reparación y mantenimiento. De no ser posible dimensionar el terraplén, se deben aplicar medidas menos económicas, como la instalación de pilotes u otras estructuras rígidas, que ya de por sí, implican una mayor complejidad en cuanto al manejo de equipos y materiales.
La principal característica del GEOBLOQUE es su baja densidad comparada con otros materiales para relleno. En aplicaciones geotécnicas se emplean bloques cuya densidad varía entre los 15 y 30 Kg./m3 , el 1% del peso de los materiales convencionales. En general las características mecánicas del bloque de EPS, dependen de la densidad aparente del GEOBLOQUE